El partido más importante que México está perdiendo  - Oceana México
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El partido más importante que México está perdiendo 

 

Todos hablan del clásico América vs. Chivas, pero hay otro partido que es más importante, vamos perdiendo y aún así pasa desapercibido:  los océanos vs. los impactos de su  abandono.  

Este fin de semana miles de mexicanos celebrarán goles, analizarán jugadas y debatirán decisiones de los árbitros. En televisión nacional dedicarán horas completas a discutir cada detalle, desde la alineación hasta el estado del césped. Mientras tanto, en silencio se desarrolla un partido crucial para nuestro futuro en los océanos y mares de México; una cancha que ocupa  65% del  territorio nacional. A diferencia del fútbol, aquí no hay partido de vuelta ni revancha. 

El marcador actual es devastador 

Si nuestros océanos fueran un equipo de fútbol, estaríamos perdiendo 4-0. ¿Quién metió los goles? 

El partido más importante que México está perdiendo no es el clásico América vs Chivas. Descubre por qué nuestros océanos van 4-0 abajo y cómo remontar.

 

PRIMER GOL. La pesca ilegal.   En México, 4 de cada 10 peces que llegan a tu plato fueron capturados ilegalmente. Es como si en un partido de fútbol, 4 de cada 10 goles fueran con mano y el árbitro no los anulara. El promedio mundial es del 20% y nosotros duplicamos esa cifra al estimarse que 40% de la pesca en nuestro país es ilegal. 

La táctica de la pesca ilegal es simple: no respetar ninguna regla del juego: capturar sin permisos, en zonas prohibidas, con artes de pesca prohibidas, sobreexplotar recursos sin pensar en el mañana y competir deslealmente contra quienes sí cumplen las normas. 

Mientras tanto, las familias pesqueras que juegan limpio ven cómo sus “rivales” hacen trampa y ganan más dinero. Es frustrante, injusto e insostenible. 

SEGUNDO GOL. Pesquerías en deterioro.  Imagina que tu equipo favorito perdiera un tercio de sus mejores jugadores por lesiones permanentes o sin atender Eso es exactamente lo que pasa con nuestras pesquerías: 23% de ellas están en deterioro.  

TERCER GOL.  El “lavado de pescado” en la cadena de valor de pescados y mariscos. Oceana descubrió que 22% de la pesca nacional que proviene de capturas ilegales se “lavan” en los documentos oficiales. Esto es como alinear cachirules en la sub-20, con la diferencia de que aquí la FIFA no sanciona, sino que hay chanchullo para que parezca producto legal. 

CUARTO GOL. Falta de inspección y vigilancia en los mares.  La vigilancia está en caída libre. Los recorridos de inspección cayeron de 8,942 en 2018 a 2,781 en 2023. Es como si tuviéramos partidos sin jueces de línea ni VAR. 

Los jugadores principales 

Detrás de estas cifras devastadoras están más de 2 millones de mexicanos que dependen de la pesca para vivir, de los cuales 70% son pescadoras y pescadores ribereños que mantienen viva la experiencia y conocimiento heredado por generaciones, sin los recursos de los grandes equipos industriales. 

En Yucatán 12,000 familias observan cómo el mero, su fuente de ingresos principal, pasó de 10,000 toneladas capturadas en 2012 a apenas 4,480 en 2021. Una pesquería en deterioro desde el año 2000, según el propio instituto de pesca, sin que ninguna autoridad tome medidas efectivas para su recuperación. 

En Campeche la historia se repite, 9,000 familias dependen del camarón rosado, pero sus capturas se redujeron de 7,650 toneladas en 2012 a 3,130 en 2021. Al menos diez años viendo cómo su sustento se desvanece mientras el problema se agudiza. Seis años sin avances en el poder legislativo 

Un reglamento que existe, pero no se respeta 

¿Por qué sucede esto? En el fútbol todos sabemos que cuando se cometen faltas hay llamadas de atención, tarjeta amarilla o roja. En la pesca también existen reglas, pero no se aplican bien. Imagina un mundial donde 4 de cada 10 jugadas fueran ilegales y no haya sanción, donde no hubiera VAR para revisar jugadas sospechosas y donde pudieran meterse goles con la mano siempre, no sólo cuando se trata de “la mano de Dios”. 

Eso es exactamente lo que pasa en nuestros océanos. Tenemos la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables, la Carta Nacional Pesquera que indica el estado de las pesquerías, e incluso un Sistema de Monitoreo Satelital -que es como el VAR- pero falta implementación, presupuesto y voluntad política. 

Nuestro mundial se acerca y vamos mal preparados 

México se ha comprometido a tener océanos saludables para 2030 a través de acuerdos internacionales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto, el Acuerdo de París, entre otros. Pero como cualquier selección que va a un mundial sin preparación, nuestro papel deja mucho que desear. Otros países ya implementaron sistemas de trazabilidad, fortalecieron sus áreas marinas protegidas y combaten efectivamente la pesca ilegal, pero México sigue rezagado. 

La tecnología que puede cambiar el juego 

En el fútbol moderno cada jugada se analiza con tecnología de punta. En la pesca necesitamos lo mismo – saber exactamente de dónde viene cada pez. 

La trazabilidad es como tener cámaras en todo el campo: permite seguir el recorrido del pescado desde la captura hasta tu plato. Así los consumidores pueden elegir productos legales y sustentables, mientras que las pescadoras y pescadores honestos acceden a mejores mercados. 

Cómo juega el equipo contrario 

El abandono de los océanos es el gran rival por vencer. La falta de políticas públicas que protejan más y mejor a nuestros océanos, la mala implementación de leyes y reglamentos e incluso el desinterés de las personas por ellos, han ocasionado que vayamos perdiendo el partido. 

El marcador aún puede remontar.  

La afición tiene el poder del cambio 

En el fútbol la afición es el jugador número 12. En los océanos los consumidores y activistas cumplimos ese papel. Cada vez que compramos pescado elegimos por un tipo de pesca. 

Puedes ser parte de la solución preguntando en el mercado de dónde viene el pescado, prefiriendo productos con certificaciones sustentables, apoyando restaurantes que practican pesca responsable y exigiendo transparencia a las autoridades. 

Tiempo añadido 

No podemos seguir perdiendo este partido. Somos el país 16 en producción pesquera a nivel mundial y tenemos todo para ganar, pero necesitamos hacer ajustes en el equipo y un cambio de estrategia.  

Un técnico comprometido. Necesitamos autoridades que volteen a ver al sector pesquero, construyan políticas públicas que atiendan a los problemas más apremiantes y hagan cumplir las leyes.  

Jugadores empoderados. Las y los pescadores deben ser tomados en cuenta y participar en las decisiones de un manejo pesquero efectivo y en la protección de los océanos que son fuente de alimento y empleo.  

Monitoreo y transparencia. Un juego bonito necesita acatar las reglas para que todas y todos podamos disfrutar de océanos saludables, ser consumidores responsables y apoyar a las comunidades locales y para ello debemos saber quién, cómo, cuándo y dónde se pesca y tener acceso a esa información para tomar las mejores decisiones. El silbatazo final 

La próxima vez que veas un clásico del fútbol, recuerda que hay otro partido igual de importante desarrollándose en nuestras costas. Un partido donde más de 2 millones de familias necesitan que todos los mexicanos seamos su afición. 

Porque al final, ganar este partido significa: 

  • Familias pesqueras con ingresos dignos. 
  • Océanos abundantes para las próximas generaciones. 
  • Seguridad alimentaria para 130 millones de mexicanos. 
  • Un México a la altura de sus compromisos internacionales. 

El marcador aún puede cambiar. Pero necesitamos que todas y todos los mexicanos entremos a la cancha.