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Extractivismo: Las costas no son una zona de sacrificio 

Crédito Guadalupe Cobos y Guadalupe Mayoral ex residentes de la Comunidad del Bosque

 

El proyecto turístico “Perfect Day México” de Royal Caribbean en Mahahual y el derrame de hidrocarburos registrado en el Golfo de México,  en febrero de 2026, parecen noticias distintas. No lo son, ambos revelan un modelo extractivista que se repite en las costas mexicanas, donde los recursos salen del territorio, las ganancias se concentran en otros lugares y las comunidades locales se quedan con los pasivos — la contaminación, el deterioro ambiental y la precariedad—. Entender ese patrón importa porque no estamos ante casos aislados.

Erosión costera en El Bosque, Tabasco, México
Crédito Guadalupe Cobos y Guadalupe Mayoral ex residentes de la Comunidad del Bosque

El derrame que nadie vio venir 

En febrero de 2026, imágenes satelitales comenzaron a registrar una mancha de hidrocarburos en aguas del Golfo de México. Para cuando las autoridades reaccionaron públicamente, el daño ya se extendía por cientos de kilómetros de litoral. Según el monitoreo ciudadano coordinado por la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, se identificaron 113 sitios afectados entre Paraíso, Tabasco, y Matamoros a lo largo de 1,168 kilómetros de costa. 

Los manglares, los arrecifes, los esteros y las zonas pesqueras recibieron el impacto. Las comunidades de Tabasco y Veracruz vieron paralizada su actividad en plena Semana Santa —el pico económico más importante del año— porque el mercado rechazó su producto ante el temor de contaminación. Hasta la fecha la indemnización no ha sido pareja para pescadoras y pescadores.  

El estudio “The environmental legacy of the Ixtoc-I oil spill in Campeche Sound, southwestern Gulf of Mexico”, publicado en Frontiers in Marine Science por Soto et al (2014), documentó que los componentes más persistentes del petróleo pueden permanecer en los sedimentos de manglares por al menos 20 años, impidiendo la recuperación del ecosistema. Lo que se derrama hoy no desaparece mañana. 

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Mientras tanto, a pocos kilómetros del Puerto de Veracruz se extiende el Sistema Arrecifal Veracruzano, uno de los ecosistemas marinos más importantes del país. Según documentaron las organizaciones Territorios Diversos para la Vida (TerraVida), la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA) y Earthjustice, desde 2004 el proyecto de ampliación portuaria avanzó con autorizaciones que la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucionales en 2022, por haber evaluado el proyecto de forma fragmentada y sin recurrir a la mejor ciencia disponible. 

La Corte ordenó una evaluación integral. Tres años después, las mismas organizaciones documentaron que Semarnat volvió a autorizar obras de manera fragmentada, incumpliendo la sentencia. En julio de 2025, la Secretaría de Marina anunció el inicio de una escollera de más de tres kilómetros sobre el arrecife La Gallega. Los arrecifes del Sistema Arrecifal Veracruzano registraron eventos de blanqueamiento masivo en 2023 y 2024. 

De acuerdo con TerraVida y AIDA, las personas que dependen del arrecife para la pesca y el turismo no fueron incluidas de forma efectiva en el proceso, y la evaluación ambiental integral ordenada por la Corte sigue sin realizarse. 

Mahahual: de 2,600 habitantes a 21,000 turistas al día 

Este caso se trata de una de las movilizaciones más relevantes con más de 3 millones de firmas. De acuerdo con información de Greenpeace México y registros del proceso de evaluación ambiental, Royal Caribbean proyectaba construir en Mahahual, Quintana Roo, un complejo de aproximadamente 90 hectáreas con una inversión estimada de mil millones de dólares, diseñado para recibir hasta 21,000 visitantes diarios en una localidad de apenas 2,600 habitantes. El proyecto se ubica en una zona con presencia de manglares, selva costera y proximidad al Sistema Arrecifal Mesoamericano, el segundo arrecife de coral más grande del mundo. 

El 30 de enero de 2026, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró temporalmente las obras tras documentar actividades de relleno en zona de manglar y trabajos sin autorización federal de impacto ambiental. La organización Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS) promovió un amparo que logró una suspensión provisional del proyecto; semanas después, un tribunal federal lo desechó por cuestiones procesales lo que significó que las obras se podían retomar. 

Este mayo, Greenpeace México afirmó que las cimentaciones previstas podrían afectar el sistema kárstico que alimenta el acuífero local, poner en riesgo los ecosistemas arrecifales y amenazar especies como el jaguar y la tortuga blanca.

La lógica se repite, una empresa extrae valor de un ecosistema que no le pertenece mientras la población local asume los riesgos ambientales y la transformación irreversible de su entorno. 

Un modelo de desarrollo sin distribución 

Este patrón no se limita al deterioro ambiental, también se expresa en el desarrollo económico de los estados, en mayo de 2026, la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, señaló públicamente que el estado no contaba con recursos suficientes para cubrir gastos operativos básicos. En sus propias palabras, los recursos que Pemex y Hacienda transfieren a la entidad por aportaciones petroleras están etiquetados para rubros específicos y no pueden redirigirse a otras necesidades. En el territorio se extrae de manera activa, pero las condiciones de vida locales no mejoran al mismo ritmo. 

Esa declaración es la descripción más directa del esquema que atraviesa los cuatro casos anteriores: décadas de intervención intensa, ecosistemas afectados y comunidades que no acceden a los beneficios de lo que se genera en sus territorios. Lo que ocurre en Campeche con el petróleo ocurre en Mahahual con el turismo masivo, en Veracruz con el puerto y en el Istmo con el corredor industrial. 

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No somos zonas de sacrificio 

Cuando un territorio es designado —de manera explícita o implícita— como estratégico para el desarrollo nacional o la inversión privada, y las personas que lo habitan asumen los costos ambientales y sociales sin acceder a los beneficios, ese territorio se convierte en una zona de sacrificio. 

El Golfo de México y sus costas acumulan décadas de esa condición. Sus arrecifes, manglares, comunidades pesqueras y pueblos indígenas han sostenido el peso de decisiones tomadas lejos de ellos, sin su participación y en su contra. El resultado es visible, ecosistemas degradados, actividades económicas locales en riesgo y personas que defienden su territorio desde posiciones cada vez más vulnerables. 

El problema no es el desarrollo. El problema es una forma de desarrollo que no reconoce límites ecológicos ni derechos comunitarios. Cambiar ese rumbo requiere que las organizaciones de la sociedad civil, las comunidades y el gobierno se sienten a construir acuerdos reales, no declaraciones de intención, sino mecanismos concretos de participación, evaluación ambiental rigurosa e independiente, y distribución justa de beneficios. El progreso no tiene que ir en contra del medio ambiente, pero sobre todo, no puede seguir desapareciendo los medios de vida y la identidad cultural de quienes habitan los territorios que se quieren intervenir. 

El Golfo de México no es una zona de sacrificio. Y las personas que dependen de él no tienen por qué seguir pagando una deuda que no contrajeron. 

 


Referencias 

Artículo 19 / Espacio OSC. (2025, abril 22). La criminalización de personas defensoras amenaza gravemente los derechos de los pueblos en el Istmo de Tehuantepec. https://articulo19.org/criminalizacion-de-personas-defensoras-amenaza-gravemente-los-derechos-de-los-pueblos-en-el-istmo-de-tehuantepec/ 

Earthjustice / TerraVida / AIDA. (2025, mayo 22). Ampliación del Puerto de Veracruz representa grave riesgo para ecosistemas marinos. https://earthjustice.org/press/2025/ampliacion-del-puerto-de-veracruz-representa-gran-riesgo-para-ecosistemas-marinos-senalan-grupos 

Greenpeace México. (2026, mayo 12). Mahahual depende de una decisión crucial. https://www.greenpeace.org/mexico 

Red Corredor Arrecifal del Golfo de México / Greenpeace México. (2026, abril 28). Urgente plan de recuperación y regeneración para el Golfo de México. Infobae. https://www.infobae.com/mexico/2026/04/28/urgente-plan-de-recuperacion-y-regeneracion-para-el-golfo-de-mexico-a-casi-dos-meses-del-derrame-de-petroleo-exigen-organizaciones-ambientales/ 

Soto, L. A., Botello, A. V., Licea-Durán, S., Lizárraga-Partida, M. L., & Yáñez-Arancibia, A. (2014). The environmental legacy of the Ixtoc-I oil spill in Campeche Sound, southwestern Gulf of Mexico. Frontiers in Marine Science, 1, 57. https://doi.org/10.3389/fmars.2014.00057