Pedir siempre las mismas especies del menú puede provocar la sobreexplotación, lo que evita ciclos de reproducción abundantes, generando así precios elevados debido a la demanda.
La cuaresma es la temporada de mayor consumo de pescado en el país, debido a que la tradición católica conmina a sus fieles a evitar el consumo de carnes rojas durante ese periodo.