Mientras la discusión y opinión pública está por los aires (Aeropuerto de Texcoco y Santa Lucía) en el otro extremo, en las profundidades de las costas mexicanas, existe una especie marina que vive sus últimas cabalgatas.
¿Quién no tiene en su cabeza la imagen de un caballito de mar? Esos carismáticos, frágiles y monógamos animales marinos son parte de una maravillosa biodiversidad costera y también de la pesca ilegal de México.