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La mañana del 18 de mayo de 2018, durante el efervescente proceso electoral de ese mismo año, diversos medios impresos y digitales difundieron noticias sobre el hallazgo de una veintena de manatíes muertos en Tabasco, particularmente en los municipios de Centla, Jonuta, Centro, Paraíso, Balancán y Macuspana, éste último, cuna del presidente Andrés Manuel López Obrador.

El manatí es una especie en peligro de extinción que habita diversas zonas lagunares y costeras del Golfo de México, Caribe, Centroamérica, Las Antillas y la costa Nororiental de Sudamérica.

De aquí al año 2050, se sumarán al mundo 2,500 millones habitantes y 20 millones a la población de México. Esta realidad nos coloca frente a lo que seguramente es la pregunta ambiental más urgente de resolver en los siguientes años: ¿Qué van a comer los próximos habitantes del planeta? y sobre todo ¿CÓMO vamos a producir la comida que vamos a comer, nosotros y los que vienen?

Nuestra forma de responder a esta pregunta en los siguientes 30 años definirá nuestra vida en este planeta por los siguientes 300.

En Oceana México pensamos que la respuesta está en el mar.

Pedir siempre las mismas especies del menú puede provocar la sobreexplotación, lo que evita ciclos de reproducción abundantes, generando así precios elevados debido a la demanda.

La cuaresma es la temporada de mayor consumo de pescado en el país, debido a que la tradición católica conmina a sus fieles a evitar el consumo de carnes rojas durante ese periodo.

A mi llegada a Oceana, lo primero que hice fue leer un libro escrito por el director general de Oceana, Andrew Sharpless, titulado “La proteína perfecta”. En ese libro Andrew parte de una hipótesis muy interesante que es la que guía el trabajo de Oceana alrededor del mundo: restaurar la abundancia de los océanos para poder alimentar el mundo.

En julio de 2014 la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y Mercado Libre firmaron un convenio de colaboración para el monitoreo de comercio ilegal de vida silvestre por internet. En diciembre del año pasado publicamos en este mismo espacio que esta plataforma de comercio electrónico, que cotiza en Nasdaq-100 bajo las siglas de MELI, ofertaba caballitos de mar vivos.

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