Lo que no sabías del manatí
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Son grandes, tranquilos y muy inteligentes. Si el mundo fuera un edificio de departamentos, seguramente los manatíes serían los mejores vecinos que puedes tener.

A pesar de su tamaño, el mundo es un lugar pequeño. Casi como un departamento de edificios en el que animales y humanos comparten las áreas comunes. En ese escenario queda claro que nosotros somos los peores vecinos del mundo, pero entonces surge la duda: ¿Quiénes serían los mejores vecinos? 

La respuesta es simple: los manatíes.

Existen distintas especies de manatíes –Trichechus manatus, manatí del Caribe, Trichechus inunguis, del Amazonas, y Trichechus senegalensis, en África–. Sin embargo las tres comparten características que los convierten en uno de los animales mejor adaptados a su entorno y en los vecinos ideales.

Son pacíficos

Contrario a lo que uno pensaría al ver sus imponentes figuras, los manatíes son los seres más pacíficos del mar; no son animales agresivos o territoriales, son herbívoros y descansan hasta 12 horas al día. El resto del tiempo lo disfrutan comiendo, casi durante 8 horas, y nadando en aguas cálidas a velocidades de hasta 8 kilómetros por hora.

 

Evitan las multitudes pero son gentiles

Por naturaleza, las tres especies de manatíes existentes tienen una vida solitaria. Regularmente viven solos o en parejas y ocasionalmente en grupos pequeños –sin jerarquías–, de hasta una docena. Sin embargo, a pesar de su desapego, suelen mostrar compasión por individuos de su especie al ayudarles a obtener alimento o cuando son heridos

Son adaptables

Aunque también es un mamífero marino, el manatí está más relacionado con el elefante que con las focas. Ambas especies tienen un ancestro en común a partir del cual evolucionaron hace 50 millones de años para adaptarse a la vida tanto en agua salada como dulce. Además de la piel gruesa y grisácea, los manatíes tienen en común con los elefantes un gran corazón que además es de forma redonda.

Aman la comida

La mayor parte del cuerpo de los manatíes, que pueden llegar a pesar más de 500 kilogramos y medir hasta 3 metros, está compuesto por su sistema digestivo que se encarga de procesar las algas y hierbas de las que puede comer hasta una décima parte de su peso en un solo día. En comparación, sus pulmones son pequeños por lo que deben salir a la superficie a respirar cada tres o cuatro minutos cuando nada. 

 

Son más inteligentes de lo que parece

De todos los mamíferos, marinos y terrestres, el manatí es el que tiene el cerebro más pequeño en relación a su tamaño pero son muy inteligentes; de acuerdo con un estudio de la Universidad de Florida, los manatíes son tan hábiles como los delfines para cumplir tareas experimentales. Esto, junto con un desarrollado sentido del tacto mejorado por los gruesos vellos que cubren su cuerpo, llamados vibrisas, hacen de esta especie uno de las mejores adaptadas a su hábitat.

 

¿Sabías que los manatíes están en peligro de extinción? Tú puedes ayudarlos, la contaminación de su hábitat es una de las principales amenazas que enfrentan.

 

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