Conoce a la foca que vivió en el Arrecife Alacranes | Oceana Mexico
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Al hablar de focas es casi inevitable pensar en estos animales marinos descansando sobre el hielo, pero la foca monje del Caribe (Monachus tropicalis) desafió esas imágenes hasta la década de 1950 cuando se registraron los últimos avistamientos de estos mamíferos en las cálidas aguas y playas de arena blanca del Caribe. Esta especie hoy se considera extinta.  

En tierras mexicanas, la foca monje del Caribe -en maya denominada “tsulá”- habitó el norte de Veracruz, el Arrecife Alacranes en Yucatán y el Arrecife Triángulos en Campeche, donde en 1948 aún se reportaron algunos ejemplares. Para 1952, la última colonia se encontraba en el Banco Serranilla, a la mitad entre Jamaica y Nicaragua, aproximadamente, de acuerdo con el reporte de Dale W. Rice presentado en una reunión de trabajo de especialistas en focas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés).  

¿Cómo era este animal marino? 

Hay poca información sobre la foca monje del Caribe. Físicamente tenía cierto parecido con la Foca Monje de Hawaii, que dicho sea de paso se encuentra en peligro de extinción.  

Al parecer los adultos llegaban a medir entre 2 y 2.4 m de largo, eran de color gris-café en el dorso, con tonalidades amarillo y blancas en el vientre. En el reporte de la IUCN también se señala que las crías nacían aproximadamente a principios de diciembre y presentaban un pelaje lanudo de color negro claro, sin embargo, no hay datos sobre los apareamientos ni de periodos de lactancia 

Imagen tomada de la página Naturalista

La foca monje del Caribe a través de los años   

En la década de los 80, un grupo de investigadores de la UNAM y la Universidad de California realizaron un viaje en busca de ejemplares de foca monje del Caribe en islas y arrecifes mexicanos sin tener suerte.  

En el reporte de esa expedición, los investigadores hacen un recuento histórico de la existencia de la foca monje del Caribe. Los primeros registros de la existencia de este mamífero marino se remontan al segundo viaje de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo, se dice que al desembarcar en lo que ahora es Haití, los españoles mataron a ocho “lobos marinos” que les servirían de alimento.  

Entre los pasajes que describen destacan cómo en el siglo XVII, esta especie fue cazada para producir aceite para lámparas y se realizaban viajes a las distintas islas y arrecifes como el Arrecife Alacranes para encontrarla.  

La caza intensa y la actividad humana son la clave en la extinción de esta especie. Durante muchos años fue explotada y conforme la “modernidad” fue avanzando, los asentamientos humanos también, llegando al hábitat de las focas monje, obligándolas a retirarse. En la actualidad esta especie se considera extinta.  

 

A continuación:

De México para el mundo: Arrecife Alacranes

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