¿Cuántas veces te han engañado?
Would you like to view our US Site?

Quizá en cuaresma has ido a una pescadería y compraste filetes de huachinango, de lenguado, de mero. Incluso a un restaurante y pediste unas ricas tostadas de marlín. Es muy probable que ese huachinango, ese lenguado o ese marlín que pediste no sea realmente esa especie, sino una de mucho menor valor comercial como la basa o la tilapia, o incluso alguna especie amenazada.

Por segunda ocasión, en Oceana investigamos qué tan frecuente es el engaño a los consumidores al comprar pescado en restaurantes y pescaderías. Esta vez nos concentramos en cuatro ciudades de gran importancia gastronómica: Ensenada, Tijuana, Guadalajara y Mérida.

Descubrimos que el 44 % de las ocasiones, prácticamente una de cada dos veces nos daban otra diferente. Por mencionar un ejemplo, en el caso del marlín fuimos engañados en todas las ocasiones que quisimos comprar este producto, nunca nos dieron marlín aunque sí nos lo cobraron. Dos de cada 5 veces fuimos engañados en restaurantes, mientras que en las pescaderías nos engañaron una de cada 2 veces, al darnos una especie distinta a la anunciada.

 

 

 

Este engaño tiene importantes consecuencias en tres aspectos. En primer lugar afecta la economía de los y las consumidoras, ya que en muchas ocasiones pagamos altos precios por especies de mucho menor valor. Una de cada 4 veces que nos engañaron al comprar pescado, la sustitución ocurrió por especies de menor valor. Encontramos casos de engaño en los que la diferencia entre el valor de la especie ofrecida y la que realmente se dio era de 700 %, como es el caso de róbalo siendo sustituido por basa.

 

 

En segundo lugar, el engaño afecta la salud de los mares. En esta investigación encontramos que se nos vendió bajo el nombre de marlín y cabrilla una especie de tiburón que se encuentra en peligro, de acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el tiburón mako (Isurus oxyrinchus). Esta especie de tiburón fue clasificada como especie en peligro en el año 2019, lo cual implica que existe un riesgo de que se extinga. Es importante mencionar que hoy en día la pesca y consumo de tiburón mako es legal en nuestro país. Sin embargo, el engaño en estos casos reduce nuestra elección como consumidor respecto a qué especies queremos consumir .

Una de cada 4 veces que nos engañaron al comprar pescado, la sustitución ocurrió por especies de menor valorUna de cada 4 veces que nos engañaron al comprar pescado, la sustitución ocurrió por especies de menor valor.

Por último, el engaño también afecta a las y los pescadores mexicanos. En primera instancia porque puede ser la puerta de entrada a la pesca ilegal, ya que no existen suficientes mecanismos legales para tener certeza acerca del origen del producto. Esto coloca a las personas que se dedican a la pesca y cumplen con las reglas en un plano de competencia desleal.

GUADALAJARA

 

El engaño también perjudica a las y los pescadores porque al comprar, sin saberlo, especies de importación como la basa, estamos dejando de consumir una gran variedad de especies nacionales, capturadas por pescadores y pescadoras mexicanas. “La sustitución nos afecta, porque especies importadas de menor calidad como la basa están ocupando espacios en el mercado que podrían ser ocupados por especies silvestres capturadas en aguas ribereñas, de mayor calidad”, nos contó José Luis “El Chino” Carrillo, pescador de Yucatán y miembro de la Confederación Mexicana de Cooperativas Pesqueras.

 

MÉRIDA

 

No estamos condenados a vivir con la constante preocupación respecto a si estamos siendo engañados o no al momento de consumir pescado. Una política de trazabilidad ayudará a que no nos den más #GatoXLiebre. Actualmente Oceana trabaja con la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA) en la elaboración de una Norma Oficial Mexicana de Trazabilidad, la cual evitará que exista sustitución de especies y nos permitirá como consumidores saber con certeza qué especie es la que estamos consumiendo, dónde fue capturada, en qué fecha, qué proceso de transformación sufrió, incluso por qué medio de transporte llegó a los supermercados o pescaderías, así como garantizar su legal procedencia.

La sustitución nos afecta, porque especies importadas de menor calidad como la basa están ocupando espacios en el mercado que podrían ser ocupados por especies silvestres capturadas en aguas ribereñas.

A pesar de que estamos trabajando en contar con una norma de trazabilidad, este proceso aún se encuentra en etapas muy tempranas y faltan muchos pasos que tomar. Esto requiere de trabajo y compromiso constante por parte de la autoridad. Aún no podemos decir que esta norma es una realidad.  En Oceana reconocemos que no es únicamente responsabilidad y carga del consumidor asegurar que no sea engañado, pero sí sabemos que podemos transformar esta situación de engaño si como consumidores responsables e informados exigimos a la autoridad que cree e implemente las políticas públicas necesarias para evitar que nos sigan dando #GatoxLiebre. Así evitaremos comer especies amenazadas o especies de bajo valor e importadas en vez de especies nacionales, pensando que estamos apoyando a comunidades pesqueras mexicanas.

ENSENADA-TIJUANA

 

 

*Este artículo es reproducido con la autorización de Animal Político

A continuación:

No todo el camarón va en la misma bolsa

Leer el artículo siguiente